sábado, 5 de noviembre de 2011

REFLEXIONES DEL 3 DE NOVIEMBRE DEL 2009




La discusión del día de hoy se centro en el análisis del libro "Humanizar la salud" de Arnaldo Pangrazzi de la Colección "Girasoles junto a sauces" de la Editorial Sal Terrae. El autor presenta un cuadro interesante el cual se observa al comienzo del post


Se partió del punto de completar el cuadro, pero sin consultar la propuesta del autor, una vez finalizado este, se contrastara lo realizado, con la visión del autor.


Por supuesto que el tiempo no dio para completar el cuadro, el cual se continuara en próximas sesiones.

Googleando encontré un material del padre Arnaldo Pangrazzi, quien plantea un concepto interesante, que no conocía, Pastoral de la salud, aquí lo tienen.
 

BUENA SALUD

con el P. Arnaldo Pangrazzi


 

Tomado de:

http://www.humanizar.com.ar/revista037.htm

 
Entrevista-001-37
 

Resulta común caer en el error de pensar que al hablar de Pastoral de la Salud nos estamos refiriendo exclusivamente a cómo asistir espiritualmente a quienes están enfermos. Y a veces se suele pensar en ello como una tarea propia del capellán de un hospital, a lo sumo de una religiosa, o de un piadoso Ministro Extraordinario de la Eucaristía. En realidad se trata de una tarea mucho más amplia social y eclesiásticamente, y que presenta interesantes desafíos, en particular la formación de los agentes de pastoral. 

HUMANIZAR consultó este tema con un auténtico especialista en Pastoral de la Salud: el religioso camilo Arnaldo Pangrazzi, quien ha sido presidente de la Asociación Italiana de Pastoral Sanitaria y del Comité Europeo de Pastoral Care and Counselling, y quien ha refrendado su autoridad en la materia a través de sus libros, charlas, cursos y seminarios en diversos países.

 

La primera definición del religioso apunta precisamente a que “la pastoral de la salud no es algo que se refiere sólo a la enfermedad, ya que ésta es la faceta crítica, cuando la persona ha perdido la salud. En un sentido más amplio, esta pastoral abarca todo lo que se refiere a preservar un buen equilibrio mental, psicológico y físico”. Y nos sorprende al explicarnos que el cuidado de las relaciones hace a esta pastoral: “Hay que hablar de pastoral de la salud en la escuela, entre padre e hijos, cuando una chica ha quedado embarazada, o un joven ha caído en alguna adicción” nos dice el Padre Pangrazzi para luego explicarnos que también es importante la cuestión ambientalista, “ya que el aire viciado puede traer enfermedades”.

Nos queda claro que el discurso abarca desde el nacimiento a la muerte, y que, según nos advierte, “o promovemos a la salud o contribuimos al desarrollo de enfermedades físicas, psicológicas o espirituales”.

 

PASTORAL DE LA SALUD: A LA ESCUELA Y LA PARROQUIA.

No sería descabellado comenzar a pensar, luego de escuchar a quienes motivan a una Pastoral de la Salud, que estos contenidos pudieran abordarse sistemáticamente en el ámbito educativo. “Sobre todo en la escuela”, nos dice el sacerdote camilo. “Es un lugar donde hay muchos problemas, tensiones. Hay que tener algún curso donde además de contenidos del saber se pueda enseñar a comprender mejor la vida y sus relaciones, a tener una vida más sana de cara a los desafíos cotidianos”.

Según su explicación, “las relaciones de autoridad en la familia y la escuela pueden llevar también a situaciones de rebeldía o riesgo”. Cree Pangrazzi que las dificultades en esas relaciones, cuando no son bien canalizadas o sanadas, hasta pueden llevar a disputas familiares que a veces han caído en situación de adicciones.

Por esto también se nos ocurrió pensar en la Parroquia como un lugar donde hace falta alguna estructura que permita desarrollar una Pastoral de la Salud. Ante esto, quien es experto en estas temáticas, nos alentaba “a formar en la vida parroquial a un grupo de personas sensibles a este tema y que dentro de la comunidad se hagan portavoces de esta necesidad, que es la de promover relaciones que sean sanadoras entre las personas”.

Esto significará un grupo dedicado no sólo a atender a los enfermos o ancianos, sino también intérpretes de esta sensibilidad. “Esto incluye también a los curas”, aclara el religioso, ya que “debe alentar a los fieles en la homilía y en la catequesis de cómo podemos ser personas más sanas, manejando mejor los sentimientos, los límites, los miedos y hasta nuestros duelos”.

LA BÚSQUEDA DE LA SANACIÓN:

Algunos le escapan a esta palabra, aunque es propia del patrimonio de la fe cristiana. De hecho, Jesús pasaba anunciando el Reino y curando a los enfermos, para luego enviar a sus discípulos a que hicieran lo mismo.

Ante esto, nuestro entrevistado nos explica que “la sanación está conectada primero con la herida. Todos tenemos experiencias de heridas, pérdidas, o un cuerpo débil, físicamente o no aceptado, también heridas intelectuales o de relaciones sociales, ni que hablar de las psicológicas o espirituales”. Justamente del otro lado de la herida está la sanación y un descubrimiento enorme para todos: “del otro lado de la herida está el proceso de sanación, y ahí cada uno tiene la capacidad de sanarse tanto a nivel físico, psicológico, buscando incluso el sentido del dolor, desde una perspectiva espiritual de nuestra vida”.

Pangrazzi nos enseña en el diálogo que el hecho de sanarse no debe limitárselo al aspecto biológico o corporal, que es el objeto central de la medicina, sino “ hay que abarcar una dimensión holística de la persona, ya que una crisis del cuerpo tiene repercusiones a nivel de la mente o el aspecto afectivo, por lo cual se deben acompañar los procesos interiores para que no se conviertan en enfermedades psicosomáticas”. El remate de esta explicación viene con una idea que ya pocos pueden discutir: “Más que la sanación física está la sanación espiritual, emocional o mental”.

 

CURSOS DE AUTOAYUDA VS. SANACIÓN CRISTIANA

La oferta de libros, cursos, seminarios y religiones “light” que se presentan como autoayuda están a la orden del día en el mercado cotidiano. La pregunta para el pastoralista sanitario versaría sobre cuál es el valor agregado de un camino de sanación respetuoso de la dignidad humana y fiel al Evangelio. La respuesta llegó sin condenas inquisidoras al decir que “hay distintos caminos recorridos para conseguir la sanación. Cada uno, en el lugar donde vive o en la experiencia que ha tenido, puede conseguir ayuda contra males de distintos orígenes, algunos en la psicología, otros en lo espiritual, por lo que a priori no hay que hacer juicios negativos”. 

Nuestra preocupación se basó entonces en dónde quedaba el patrimonio de sanación de la Iglesia. Para el religioso camilo la clave está en la relación de amor a Dios y al prójimo. “Si se viven estas relaciones de modo positivo, hay espacios para la sanación. Por eso juega un papel fundamental el pertenecer a una comunidad, grupo o institución donde hay posibilidad de rezar o profundizar la propia pertenencia espiritual”. Cualquiera puede pensar en cuánta gente que ha comenzado a participar en la Iglesia o frecuentado los Sacramentos ha obtenido todo tipo de sanaciones. La explicación para Pangrazzi radica en que “estos recursos que vienen de lo externo, unidos a los recursos interiores, favorecen los caminos de sanación”.

 

CARISMÁTICOS Y SANACIÓN INTERGENERACIONAL

Muchas veces en la Iglesia movimientos o corrientes espirituales como la Renovación Carismática Católica suelen ofrecer este lugar de contención, e incluso quienes se preparan en los denominados “ministerios de sanación”. Ante esto consultábamos al religioso y nos aclaraba que cada movimiento tiene un poder para ayudar. “Puede ser un lugar donde la persona desarrolla un sentido de pertenencia que la ayuda en su proceso de aceptación y sanación”, fue la respuesta de quien advirtió que debemos mirar más dónde la persona puede entusiasmarse, y por supuesto no aislarse ni proponer cerradamente un mismo esquema a los demás.

Actualmente, algunos sacerdotes de este movimiento están ofreciendo retiros, seminarios y charlas referidas a la sanación intergeneracional, que nos refiere a situaciones no sanadas por nuestros antepasados o en relación de nosotros con ellos, que necesitan procesos de sanación. Ante esto hay que decir que son increíbles los procesos de sanación que se han dado en quienes han participado. Para Arnaldo Pangrazzi, hay cosas muy importantes en esta idea, ya que todos “tenemos un mapa genético donde llevamos nuestras características físicas y psicológicas, y hasta puede ser que haya algo de lo espiritual. Por algo hay tendencias que se repiten como el suicidio o enfermedades mentales”. 

Aquí también muchos comparten que hay un círculo de historias que se repiten y, si la persona no rompe el anillo, se van repitiendo las situaciones, ante lo cual hay que llevarla a un proceso de sanación.

 

FORMANDO SERVIDORES SANADORES:

Nuestro entrevistado nos planteó aprovechar este capital de la Iglesia que es la sanación, formando personas que se hayan sanado a través de la participación y que ayuden ahora a curar a otros. “Es el desafío más grande: formar a personas que favorezcan la sanación de los demás. Que puedan tener capacidades para detectar el problema de los demás”.

Esto debería incluir cursos sobre relación de ayuda, autoestima, diagnóstico de recursos espirituales y vida interior. Especialmente, nos decía, personas formadas que nos ayuden a perdonar y a perdonarse.

La iniciativa propone que diócesis y parroquias ofrezcan cursos a personas dispuestas a especializarse en esta temática de la Pastoral de la Salud


El Padre Arnaldo Pangrazzi en su libro Girasoles junto a sauces, propone el desarrollo de la FORMACIÓN PASTORAL CLÍNICA, como un modelo, que si bien nació hace 70 años en los Estados Unidos, aparece aún como innovador.

Se trata de formar teológica, humana y profesionalmente no sólo a sacerdotes, religiosos y estudiantes, sino también a laicos deseosos de crecer en la atención humana y pastoral en el ámbito hospitalario. Formación que debe generar una metodología distinta desde el punto de vista del enfermo y de la organización pastoral hospitalaria.

Este modelo, se nos ocurre como una expresión calificada de lo que habitualmente denominamos Pastoral de la Salud, y que requiere de un fuerte trabajo comunitario, especialmente en su liderazgo.

Desde Humanizar recomendamos la lectura del citado libro como un modo de introducirse en esta interesante metodología.


Humanizar consultó al religioso Camilo sobre cómo desarrollar una auténtica Pastoral de la Salud, teniendo en cuenta las numerosas carencias y deficiencias que existen en el sistema de salud argentino, en particular desde el aspecto edilicio y material.

Para Pangrazzi se puede llevar adelante una Pastoral de la Salud independientemente de las condiciones del lugar físico. Aunque el lugar siempre juega un papel muy importante, reconoció.

Desde su experiencia nos explicó que puede desarrollarse una pastoral más allá de cualquier inconveniente. Tanto así que hay países ricos donde no está presente la Pastoral de la Salud, y muchos países pobres donde lo está fuertemente.



Cuando le pedimos un consejo a Arnaldo Pangrazzi para aquellos que habitualmente asisten pastoralmente a enfermos la recomendación fue: observar la propia anatomía. “Tenemos dos ojos y dos orejas pero una sola boca. Por tanto hay que hablar menos y escuchar más y bien. Hay personas que parecen tener tres bocas, un ojo y ninguna oreja. Por hablar, dar consejos, ofrecer soluciones, no observan y no captan el mensaje del otro. Si se situaran en su propia anatomía ya estarían haciendo un trabajo sanador”.

Dijo también que “se debe aprender del enfermo qué se necesita hacer y escuchando comunicarse en el recorrido del diálogo”.


Al momento de efectuarse esta entrevista estábamos muy atentos al estado de salud del Papa Juan Pablo II. Entonces, le preguntamos a nuestro entrevistado su visión sobre el tipo de testimonio que el mundo recibía desde la debilidad física del Papa. La siguiente fue su respuesta. “Se me producen una mezcla de sentimientos. Por un lado, es un testimonio de que uno puede seguir adelante con tenacidad y persistencia, aunque la naturaleza humana esté debilitada. Es un testimonio de una persona que sigue luchando. En este sentido debemos destacar este ejemplo de tenacidad.

Por otro lado, considero que en la vida se debe reconocer que hay situaciones en las que el rol de una persona, como es el Papa, requiere bastante atención y dedicación para una variedad de temáticas. Todo esto para quien afronta la enfermedad casi se convierte en un esfuerzo inhumano. Considero conveniente buscar una forma de dar para quien ya ha dado suficiente”


Taonadamente

Andres Sanz
cefnm11@yahoo.es

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