lunes, 7 de noviembre de 2011

SURRENDER OF THE HEART





Desde mi experiencia personal y profesional, uno los más grandes logros que nos puede proporcionar el cultivo de la dimensión espiritual –por otro lado también nos indica haber logrado una adecuada madurez espiritual- es la denominada “rendición del corazón”, o como lo expresan en ingles “The Surrender of the Heart”. Este es un estado de conciencia bastante particular y prodigioso, el cual posee las siguientes características:

· El sujeto se convence plena y totalmente, de la inexistencia de lo que los hindúes llamaban “El velo de Maya”, todo lo que nos rodea es ilusión, “una película” en la cual somos actores y publico simultáneamente, por ende una de las grandes conclusiones es, que no existe lo malo ni lo bueno.

· Por otro lado, se reconoce total y plenamente de la gran corriente amorosa del Padre Celestial.

· Al fusionar súbita o progresivamente las dos anteriores el sujeto logra el insight o darse cuenta, que la respuesta al vivir, consiste en rendirse, entregarse de corazón, en los brazos del amado Padre Celestial y dejar que el, rija nuestra vida “Padre en tus manos encomiendo mi destino”.

· Una parte vital, es la aceptación de cualquiera que sean las consecuencias  que el destino que nos tiene reservado el Padre celestial, aunque es obvio si aceptamos de corazón el primer punto. Otro punto importante es el factor "tiempo". Definitivamente, las pautas temporales de nuestro mundo, No, No aplican en las dimensiones  del espíritu el tiene su tiempo Kairos.

Sobre este estado peculiar, especial casi mágico, diversos autores autores hablan de el; Gary Zukav en El Lugar del Alma, comenta:

“Confía en el Universo. Confiar significa que la circunstancia en que te encuentras, se halla trabajando con el objetivo de alcanzar su mejor y más adecuado final. No existe el si... Simplemente es. Abandona tus dudas, y dile al Universo: Deja que tus dudas se marchen y confía en que el Universo proveerá, y así será. Abandónalo todo. Deja que tu yo superior complete su tarea".

Gary Zukav en El Lugar del Alma Pág. 198

Rupert Sheldrake y Matthew Fox también lo expresan asi:

Matthew Fox: "Nuevamente, como dijo Echkart: "Nuestra alma crece mediante resta, no mediante suma".

Rupert Sheldrake: ¿Que significa eso?


Matthew Fox: Abandonarse, dejarse llevar, dejar que las cosas sigan su curso, es resta. Consiste en simplificar nuestra vida y aprender a dejar que las cosas sigan su curso en lugar de seguir sumándolas. Creo que el habito de los occidentales es el de seguir sumando. El sufrimiento nos enseña a dejar que las cosas sigan su curso, ¿no es cierto?.

De Ciencia y espiritualidad de Rupert Sheldrake y Matthew Fox pag. 129.

El mismísimo Ortega y Gasset hablo de este estado:

“La virtud del niño es el deseo, y su papel soñar, pero la virtud del hombre es querer, hacer, realizar, el imperativo de hacer, de conseguir efectivamente algo que nos fuerza a limitarnos, y eso, limitarse, es la verdad, la autenticidad de la vida, por eso toda vida es destino, si fuese nuestra existencia ilimitada en formas posibles y en duración no habría destino. ¡Jóvenes, la vida autentica consiste en la alegra aceptación del inexorable destino, de nuestra incanjeable limitación! Eso es lo que con honda intuición llamaban los místicos hallarse en. El que de verdad ha aceptado una vez su destino, su limitación, quien les ha dicho es inconmovible. Impavidum Ferient Ruinae”.

Ortega y Gasset “La misión de la Universidad” Pág.. 53

En la revista Pandora 683 del 27 de Abril de 1996 del diario El Nacional la periodista Laura Weffer en un articulo “sida en femenino” relata el caso de una joven seroespecial:

“Desesperada, ya no sabia que hacer hasta que un amigo me dijo: “Cuando un problema es más grande que tu, déjalo en manos de Dios” y eso fue lo que hice con resultados sumamente tranquilizadores”.

Emmet Fox en su obra Un año con Emmet Fox lo expresa asi:

DEJA A DIOS TOMAR TU CARGA

“Una vez que hayas contactado el poder interno y le hayas permitido tomar tus responsabilidades, dirigirá y gobernará a todos los asuntos, desde el más grande al más pequeño, sin errores. El gobierno estará sobre tus hombros. Estás cansado, agresivo, confuso, enfermo y deprimido, porque has tratado de llevar el gobierno sobre tus hombros , la carga es demasiado para ti, y has sido abatido debajo de ella. Ahora cede inmediatamente al Niño el gobierno de tu Ser, que es la carga de la creación de una vida o de la curación de tu cuerpo, o el borrar tus errores. El Incansable, el Todopoderoso, el más Sabio, el más Ingenioso, lo asume con alegría y tus dificultades han visto el propio fin.”

Echa sobre Jehová tu carga y El te sustentará ( Salmo 55:22)

La poetisa venezolana Alicia Torres se refiere a ese estado, como “Abandono a ” aunque en esencia es el mismo “Surrender of the Heart”:

“La gran belleza y consuelo que trae el Abandono a es su certeza de que la presencia de Dios, y lo que Él quiere para cada individuo, se puede conocer con sólo prestarle atención a nuestra vida tal como es, pues incluso en medio de los momentos que sentimos como más banales u ordinarios hay, en esas mismas circunstancias, una plétora de significado donde todo lo que necesitamos está dado, y donde Su Voluntad se está expresando con cada detalle.”

Alicia Torres Verbigracia Anima Mundi “El abandono a ” 13 de Febrero de 1999.

El mismísimo Jesús de Nazaret en Caballo de Troya Seis (Hermon) nos aclara algo al respecto:

“Hacer la voluntad del Padre no significa esclavitud ni renuncia. Tus ideas son tuyas. También tus iniciativas y decisiones. Hacer la voluntad de Ab-bā (Padre Celestial) es confiar: Es un estilo de vida. Es saber y aceptar que estas en sus manos. Que él dispone. Que Él dirige. Que el cuida.”

J. J. Benitez Caballo de Troya 6 Hermon Pág.. 434.

Los taoístas adoptaban una visión muy similar, tal como lo expresaba Chuang Tzu:

“¿Cómo puede un hombre vivir en este mundo absurdo y caótico, dominado por el sufrimiento humano? La respuesta que ofreció el maestro taoísta Chuang Tzu fue la siguiente: Libérate del mundo.”

Esta liberación no tenia que ver con una negación de la realidad o con una huida de la misma. Mas bien se trata de alcanzar el wu-wei o estado de inacción natural, en donde el hombre se funde sin lucha con el Tao o el Camino de ..lo que nos cuesta nuestra felicidad es el batallar por cosas que realmente no nos pertenecen en vez de entregarnos al Tao. Así la vida se puede comprender mejor, metafóricamente como un viaje absolutamente libre y sin destino.

Sheldon Koop Guru Metáforas de un psicoterapeuta Págs. 93-95.

Una ultima palabra con respecto a la rendición del corazón ella en si es una de las consecuencias lógicas y naturales del cultivo paciente, amoroso y autentico de la dimensión espiritual ella misma exige de manera previa la aceptación previa de algunas cosas y/o la consumación de otras no coloques “el caballo delante del carro” no trabajes la dimensión espiritual con la meta con el propósito definido de alcanzar (mucho menos a corto plazo ) la “rendición del corazón” ella vendrá en el momento que solo El Padre considera como oportuno para nuestro entendimiento.

Como lo expresa acertadamente Bernie Siegel:

“..ponerse bien no es el principal objetivo. Esto puede abocar al fracaso. Si se propone un objetivo fisico, se puede fracasar, pero si el objetivo es tener en paz la mente, se lograra el éxito.”

Bernie Siegel en Amor, medicina milagrosa pag. 131.

En los Eternos Tempos Pacientes Taonados.

Sanchezky.

sábado, 5 de noviembre de 2011

REFLEXIONES DEL 3 DE NOVIEMBRE DEL 2009




La discusión del día de hoy se centro en el análisis del libro "Humanizar la salud" de Arnaldo Pangrazzi de la Colección "Girasoles junto a sauces" de la Editorial Sal Terrae. El autor presenta un cuadro interesante el cual se observa al comienzo del post


Se partió del punto de completar el cuadro, pero sin consultar la propuesta del autor, una vez finalizado este, se contrastara lo realizado, con la visión del autor.


Por supuesto que el tiempo no dio para completar el cuadro, el cual se continuara en próximas sesiones.

Googleando encontré un material del padre Arnaldo Pangrazzi, quien plantea un concepto interesante, que no conocía, Pastoral de la salud, aquí lo tienen.
 

BUENA SALUD

con el P. Arnaldo Pangrazzi


 

Tomado de:

http://www.humanizar.com.ar/revista037.htm

 
Entrevista-001-37
 

Resulta común caer en el error de pensar que al hablar de Pastoral de la Salud nos estamos refiriendo exclusivamente a cómo asistir espiritualmente a quienes están enfermos. Y a veces se suele pensar en ello como una tarea propia del capellán de un hospital, a lo sumo de una religiosa, o de un piadoso Ministro Extraordinario de la Eucaristía. En realidad se trata de una tarea mucho más amplia social y eclesiásticamente, y que presenta interesantes desafíos, en particular la formación de los agentes de pastoral. 

HUMANIZAR consultó este tema con un auténtico especialista en Pastoral de la Salud: el religioso camilo Arnaldo Pangrazzi, quien ha sido presidente de la Asociación Italiana de Pastoral Sanitaria y del Comité Europeo de Pastoral Care and Counselling, y quien ha refrendado su autoridad en la materia a través de sus libros, charlas, cursos y seminarios en diversos países.

 

La primera definición del religioso apunta precisamente a que “la pastoral de la salud no es algo que se refiere sólo a la enfermedad, ya que ésta es la faceta crítica, cuando la persona ha perdido la salud. En un sentido más amplio, esta pastoral abarca todo lo que se refiere a preservar un buen equilibrio mental, psicológico y físico”. Y nos sorprende al explicarnos que el cuidado de las relaciones hace a esta pastoral: “Hay que hablar de pastoral de la salud en la escuela, entre padre e hijos, cuando una chica ha quedado embarazada, o un joven ha caído en alguna adicción” nos dice el Padre Pangrazzi para luego explicarnos que también es importante la cuestión ambientalista, “ya que el aire viciado puede traer enfermedades”.

Nos queda claro que el discurso abarca desde el nacimiento a la muerte, y que, según nos advierte, “o promovemos a la salud o contribuimos al desarrollo de enfermedades físicas, psicológicas o espirituales”.

 

PASTORAL DE LA SALUD: A LA ESCUELA Y LA PARROQUIA.

No sería descabellado comenzar a pensar, luego de escuchar a quienes motivan a una Pastoral de la Salud, que estos contenidos pudieran abordarse sistemáticamente en el ámbito educativo. “Sobre todo en la escuela”, nos dice el sacerdote camilo. “Es un lugar donde hay muchos problemas, tensiones. Hay que tener algún curso donde además de contenidos del saber se pueda enseñar a comprender mejor la vida y sus relaciones, a tener una vida más sana de cara a los desafíos cotidianos”.

Según su explicación, “las relaciones de autoridad en la familia y la escuela pueden llevar también a situaciones de rebeldía o riesgo”. Cree Pangrazzi que las dificultades en esas relaciones, cuando no son bien canalizadas o sanadas, hasta pueden llevar a disputas familiares que a veces han caído en situación de adicciones.

Por esto también se nos ocurrió pensar en la Parroquia como un lugar donde hace falta alguna estructura que permita desarrollar una Pastoral de la Salud. Ante esto, quien es experto en estas temáticas, nos alentaba “a formar en la vida parroquial a un grupo de personas sensibles a este tema y que dentro de la comunidad se hagan portavoces de esta necesidad, que es la de promover relaciones que sean sanadoras entre las personas”.

Esto significará un grupo dedicado no sólo a atender a los enfermos o ancianos, sino también intérpretes de esta sensibilidad. “Esto incluye también a los curas”, aclara el religioso, ya que “debe alentar a los fieles en la homilía y en la catequesis de cómo podemos ser personas más sanas, manejando mejor los sentimientos, los límites, los miedos y hasta nuestros duelos”.

LA BÚSQUEDA DE LA SANACIÓN:

Algunos le escapan a esta palabra, aunque es propia del patrimonio de la fe cristiana. De hecho, Jesús pasaba anunciando el Reino y curando a los enfermos, para luego enviar a sus discípulos a que hicieran lo mismo.

Ante esto, nuestro entrevistado nos explica que “la sanación está conectada primero con la herida. Todos tenemos experiencias de heridas, pérdidas, o un cuerpo débil, físicamente o no aceptado, también heridas intelectuales o de relaciones sociales, ni que hablar de las psicológicas o espirituales”. Justamente del otro lado de la herida está la sanación y un descubrimiento enorme para todos: “del otro lado de la herida está el proceso de sanación, y ahí cada uno tiene la capacidad de sanarse tanto a nivel físico, psicológico, buscando incluso el sentido del dolor, desde una perspectiva espiritual de nuestra vida”.

Pangrazzi nos enseña en el diálogo que el hecho de sanarse no debe limitárselo al aspecto biológico o corporal, que es el objeto central de la medicina, sino “ hay que abarcar una dimensión holística de la persona, ya que una crisis del cuerpo tiene repercusiones a nivel de la mente o el aspecto afectivo, por lo cual se deben acompañar los procesos interiores para que no se conviertan en enfermedades psicosomáticas”. El remate de esta explicación viene con una idea que ya pocos pueden discutir: “Más que la sanación física está la sanación espiritual, emocional o mental”.

 

CURSOS DE AUTOAYUDA VS. SANACIÓN CRISTIANA

La oferta de libros, cursos, seminarios y religiones “light” que se presentan como autoayuda están a la orden del día en el mercado cotidiano. La pregunta para el pastoralista sanitario versaría sobre cuál es el valor agregado de un camino de sanación respetuoso de la dignidad humana y fiel al Evangelio. La respuesta llegó sin condenas inquisidoras al decir que “hay distintos caminos recorridos para conseguir la sanación. Cada uno, en el lugar donde vive o en la experiencia que ha tenido, puede conseguir ayuda contra males de distintos orígenes, algunos en la psicología, otros en lo espiritual, por lo que a priori no hay que hacer juicios negativos”. 

Nuestra preocupación se basó entonces en dónde quedaba el patrimonio de sanación de la Iglesia. Para el religioso camilo la clave está en la relación de amor a Dios y al prójimo. “Si se viven estas relaciones de modo positivo, hay espacios para la sanación. Por eso juega un papel fundamental el pertenecer a una comunidad, grupo o institución donde hay posibilidad de rezar o profundizar la propia pertenencia espiritual”. Cualquiera puede pensar en cuánta gente que ha comenzado a participar en la Iglesia o frecuentado los Sacramentos ha obtenido todo tipo de sanaciones. La explicación para Pangrazzi radica en que “estos recursos que vienen de lo externo, unidos a los recursos interiores, favorecen los caminos de sanación”.

 

CARISMÁTICOS Y SANACIÓN INTERGENERACIONAL

Muchas veces en la Iglesia movimientos o corrientes espirituales como la Renovación Carismática Católica suelen ofrecer este lugar de contención, e incluso quienes se preparan en los denominados “ministerios de sanación”. Ante esto consultábamos al religioso y nos aclaraba que cada movimiento tiene un poder para ayudar. “Puede ser un lugar donde la persona desarrolla un sentido de pertenencia que la ayuda en su proceso de aceptación y sanación”, fue la respuesta de quien advirtió que debemos mirar más dónde la persona puede entusiasmarse, y por supuesto no aislarse ni proponer cerradamente un mismo esquema a los demás.

Actualmente, algunos sacerdotes de este movimiento están ofreciendo retiros, seminarios y charlas referidas a la sanación intergeneracional, que nos refiere a situaciones no sanadas por nuestros antepasados o en relación de nosotros con ellos, que necesitan procesos de sanación. Ante esto hay que decir que son increíbles los procesos de sanación que se han dado en quienes han participado. Para Arnaldo Pangrazzi, hay cosas muy importantes en esta idea, ya que todos “tenemos un mapa genético donde llevamos nuestras características físicas y psicológicas, y hasta puede ser que haya algo de lo espiritual. Por algo hay tendencias que se repiten como el suicidio o enfermedades mentales”. 

Aquí también muchos comparten que hay un círculo de historias que se repiten y, si la persona no rompe el anillo, se van repitiendo las situaciones, ante lo cual hay que llevarla a un proceso de sanación.

 

FORMANDO SERVIDORES SANADORES:

Nuestro entrevistado nos planteó aprovechar este capital de la Iglesia que es la sanación, formando personas que se hayan sanado a través de la participación y que ayuden ahora a curar a otros. “Es el desafío más grande: formar a personas que favorezcan la sanación de los demás. Que puedan tener capacidades para detectar el problema de los demás”.

Esto debería incluir cursos sobre relación de ayuda, autoestima, diagnóstico de recursos espirituales y vida interior. Especialmente, nos decía, personas formadas que nos ayuden a perdonar y a perdonarse.

La iniciativa propone que diócesis y parroquias ofrezcan cursos a personas dispuestas a especializarse en esta temática de la Pastoral de la Salud


El Padre Arnaldo Pangrazzi en su libro Girasoles junto a sauces, propone el desarrollo de la FORMACIÓN PASTORAL CLÍNICA, como un modelo, que si bien nació hace 70 años en los Estados Unidos, aparece aún como innovador.

Se trata de formar teológica, humana y profesionalmente no sólo a sacerdotes, religiosos y estudiantes, sino también a laicos deseosos de crecer en la atención humana y pastoral en el ámbito hospitalario. Formación que debe generar una metodología distinta desde el punto de vista del enfermo y de la organización pastoral hospitalaria.

Este modelo, se nos ocurre como una expresión calificada de lo que habitualmente denominamos Pastoral de la Salud, y que requiere de un fuerte trabajo comunitario, especialmente en su liderazgo.

Desde Humanizar recomendamos la lectura del citado libro como un modo de introducirse en esta interesante metodología.


Humanizar consultó al religioso Camilo sobre cómo desarrollar una auténtica Pastoral de la Salud, teniendo en cuenta las numerosas carencias y deficiencias que existen en el sistema de salud argentino, en particular desde el aspecto edilicio y material.

Para Pangrazzi se puede llevar adelante una Pastoral de la Salud independientemente de las condiciones del lugar físico. Aunque el lugar siempre juega un papel muy importante, reconoció.

Desde su experiencia nos explicó que puede desarrollarse una pastoral más allá de cualquier inconveniente. Tanto así que hay países ricos donde no está presente la Pastoral de la Salud, y muchos países pobres donde lo está fuertemente.



Cuando le pedimos un consejo a Arnaldo Pangrazzi para aquellos que habitualmente asisten pastoralmente a enfermos la recomendación fue: observar la propia anatomía. “Tenemos dos ojos y dos orejas pero una sola boca. Por tanto hay que hablar menos y escuchar más y bien. Hay personas que parecen tener tres bocas, un ojo y ninguna oreja. Por hablar, dar consejos, ofrecer soluciones, no observan y no captan el mensaje del otro. Si se situaran en su propia anatomía ya estarían haciendo un trabajo sanador”.

Dijo también que “se debe aprender del enfermo qué se necesita hacer y escuchando comunicarse en el recorrido del diálogo”.


Al momento de efectuarse esta entrevista estábamos muy atentos al estado de salud del Papa Juan Pablo II. Entonces, le preguntamos a nuestro entrevistado su visión sobre el tipo de testimonio que el mundo recibía desde la debilidad física del Papa. La siguiente fue su respuesta. “Se me producen una mezcla de sentimientos. Por un lado, es un testimonio de que uno puede seguir adelante con tenacidad y persistencia, aunque la naturaleza humana esté debilitada. Es un testimonio de una persona que sigue luchando. En este sentido debemos destacar este ejemplo de tenacidad.

Por otro lado, considero que en la vida se debe reconocer que hay situaciones en las que el rol de una persona, como es el Papa, requiere bastante atención y dedicación para una variedad de temáticas. Todo esto para quien afronta la enfermedad casi se convierte en un esfuerzo inhumano. Considero conveniente buscar una forma de dar para quien ya ha dado suficiente”


Taonadamente

Andres Sanz
cefnm11@yahoo.es

miércoles, 14 de septiembre de 2011

TAN DE PASO




A/4

EL NACIONAL Opinión 21/04/1991

Pizarrón

Tan de paso

ARTURO USLAR PIETRI*

La desaparición de mi hijo mayor me devuelve súbitamente a la vieja e inagotable reflexión de la condición humana. Lo sabemos todos, pero tendemos a olvidarlo, acaso por inconsciente reacción defen­siva, sin lograr borrar nunca la constante presencia de ese límite fundamental. recomienda el "memento mori" pero ya desde el mundo pagano y en toda la amplitud y variedad de la presencia humana en el planeta, esa angustia condicionante está presente en todos los seres humanos.

Es ésa, precisamente, la condición fundamental que distingue al hombre de los demás seres vivientes. Es el único animal que ha llegado a saber que ha nacido para morir; los demás lo ignoran o lo advierten apenas en el instante mismo de su acabar.

El hombre, antropológicamente, comenzó a ser hom­bre genuino cuando excavó la primera tumba. Era, a la vez, su manera de reconocer la muerte y de rechazarla. Los animales no entierran.

La angustia existencial ha variado con la historia pero conserva siempre, al través de los tiempos y las culturas, su identidad profunda. Las respuestas a esa angustia inagotable han sido las religiones, en toda su variedad tan unánime, la filosofía, el arte, y hasta la ciencia misma. Miguel Angel dijo alguna vez que nunca había tenido un pensamiento en el que no estuviera esculpida la muerte.

Es la respuesta a esa condición, la que hace la diferencia fundamental entre los seres humanos. Las maneras de enfrentarla, de esquivarla, de olvidarla, de aceptarla y de acomodarse a ella. La gran rebelión humana es la rebelión contra la muerte. Aun en la voz de la mística, "muero porque no muero" o "el placer de morir", como rechazo de una vida mezquina en espera de otra, esplendorosa y eterna, no es sino el reflejo sublimado de esa condición.

Podría reescribirse la historia de como una sucesión de actitudes ante la muerte. La del hombre de la del tiempo moderno, la de la actualidad hedonística. Acercarse a ella y aceptarla, o tratar de rechazarla y olvidarla puerilmente. Los cambios de mentalidad, que los modernos historiadores estudian con tanto brillo como mecanismo fundamental de la historia, pueden reducirse a cambios de actitud ante la muerte.

Nuestra civilización, crecientemente pragmática y poco espiritual, adolece mucho de la falta de ese sentimiento.

Se vive al día, en la falsa eternidad del día, a corto plazo, acaso como un subterfugio superficial para escapar a la cuestión fundamental. Lo que tiene efectos visibles y negativos en la condición social e individual de la época presente. La devaluación y el repudio de la muerte es, en lo esencial, la devaluación y el repudio del valor y significación de la vida. Se vive sin profundidad, fuera del tiempo, fuera de mesura, fuera de razón en la misma medida en que esa reflexión central disminuye o se borra.

Basta observar, aunque sea superficialmente, los grandes centros motores de la civilización actual para advertir la presencia, en múltiples formas de una voluntad generalizada de olvidar y reducir la presencia de ese límite fundamental. En los pueblos primitivos el gran hecho central es la muerte; en torno a ella se organizaba toda la vida. En la más superficial modernidad la muerte no se nombra, se procura borrarla y reducirla a un mero hecho casi accidental. Lo que tiene, entre otros, dos efectos muy negativos. Banalizar la muerte y convertirla casi en una cosa de mal gusto, contra la que quizás algún día pueda triunfar definitivamente la ciencia y disminuir el trato y la comunicación con los ya desaparecidos, la verdadera “mayoría silenciosa”, sin darnos mucha cuenta de que empobrecer y quitarle significación a la vida y a la exaltante y exigente condición de su brevedad.

Una reflexión mas seria y constante sobre ese termino ineluctable podría mejorar mucho la situación existencial de los hombres. Los viejos cristianos hablaban de la vida como preparación para la muerte. Hoy, tal vez habría que crear conciencia sobre la muerte, como preparación para la vida. Darle el pleno valor de su brevedad perentoria, que podía ser la más grande fuerza moralizadora y equilibradora de esa loca ansiedad que impulsa al hombre a olvidar su condición fundamental.

Precisamente, en la medida en que entendamos que estamos tan de paso y que podemos tan poco, podamos empezar a ser mejores.

*Escritor

LA MUERTE Y EL SAMURAI

“Yagyu Tajima–No-Kami maestro de la espada enseñaba el arte al Shogun Tokugawa Jyemitsu. Un dia, uno de los guardianes del Shogun se la acerco y le pidio que le enseñara. El maestro dijo: “Según veo, ya sois maestro de la espada. Decidme, os ruego, a que escuela perteneceis, antes que entremos en una relacion de maestro y discipulo”. El guardian contesto: “Me averguenza confesar que jamas aprendi el arte”. “¿Os burlais de mi?. Soy el maestro del venerable Shogun y se que mi ojo no me engaña”. “Lamento ofender vuestro honor, pero la verdad es que no tengo ningun conocimiento del arte.” Frente a esta decidida negativa, el maestro vacilo un momento; al final dijo:”Si vos lo afirmais, asi sera. Pero seguramente sois maestro de alguna otra disciplina, aunque no veo bien cual es”. “Como insistis en ello os dire. Hay una sola cosa de la cual puedo sentirme maestro consumado. Cuando aun era muchacho, se me ocurrio que siendo samurai no debia temer a la muerte en ningun caso y desde entonces – ya hace algunos años – he luchado continuamente con la cuestion de la muerte, hasta que he dejado de preocuparme. ¿Tal vez sera esto lo que vuestra merced señala?” “Exactamente – exclamo el maestro – eso es. Me alegro que, mi juicio haya sido acertado, pues el ultimo secreto del arte de la espada reside tambien en estar liberado de la idea de la muerte. A centenares de alumnos les he mostrado esa meta, pero hasta hoy ninguno ha alcanzado el grado supremo en el arte de la espada. Vos no necesitais ningun aprendizaje, ya sois maestro”.

Eugen Herrigel

LA SEMILLA DE MOSTAZA

Sheldon Kopp “Guru” Edit. Gedisa 1981(p.91y 92)

Una pobre viuda que vivia en los tiempos de Buda,Kisa Gotami, llamada la Frágil, tenía un hijo que había sido la luz de sus ojos. Suce­dió que apenas supo andar, correr y jugar, falleció. Tan grande era el dolor de Kisa Gotami que no podía aceptar la muerte del niño. En cambio se lanzó a las calles llevando el cadáver de su hijo a la cintura. Iba de casa en casa golpeando a cada puerta y pidiendo, «Dadme medicina para mi hijo». La gente veía que estaba loca. Se reían de ella y le decían, «No hay medicinas para los muertos». Pero ella actuaba como si no comprendiera y continuaba pidiendo. Un cierto anciano sabio vio a Kisa Gotami y com­prendió que la pena por la muerte de su hijo la había enloquecido. No se rió de ella, sino que le dijo, «Mujer, el único que puede conocer la medicina para tu hijo es el Poseedor de las Diez Fuerzas que es el más pode­roso de los dioses y de los hombres. Vete al monasterio. Ve a él y pídele la medicina para tu hijo». Al ver que el anciano hablaba con la verdad, la mujer se encaminó con su hijo al monasterio donde residía el Buda. Ansiosamente, se acercó al Sillón de los Budas donde estaba sentado el Maestro. «Quiero medicina para mi hijo, Compasivo», dijo ella. Sonriendo serenamente, el Buda contestó, «Está bien que hayas venido. Esto es lo que debes hacer. Debes ir a cada casa del pueblo y en cada una debes pedir que te den pequeños granos de mostaza. Pero no sirve cualquier casa. Sólo debes aceptar granos de mostaza de casas donde jamás haya muerto nadie». Gotami estuvo de acuerdo de inmediato y con de­leite volvió a entrar en la ciudad. Golpeó a la pri­mera puerta y dijo, «Soy yo, Gotami, me envía el Poseedor de las Diez Fuerzas. Me daréis pequeños granos de mostaza. Ésta es la medicina que necesito para mi hijo». Y cuando le trajeron las semillas de mostaza, ella añadió: «Antes de coger las semillas, decidme, ¿en esta casa no ha muerto nadie?». «Oh, no, Gotami —le contestaron—, los muertos de esta casa son incontables.» «Entonces, debo ir a otra parte —dijo Gotami—; el Perfecto fue muy claro al respecto. Debo buscar granos de mostaza únicamente en casas que no han sido visitadas por la muerte.» Y fue de casa en casa.- Pero siempre la respuesta era la misma. En todo el poblado, no había una sola casa no tocada por la muerte. Por último, entendió porqué la había enviado en esta misión imposible. Abandonó la ciudad abrumada por sus sentimientos y llevó a su hijo al cementerio. Allí le enterró. Al regresar al monasterio, fue recibida por el Buda de suave sonrisa que le preguntó: «Buena Gotami, ¿has traído las semillas de mostaza de la casa sin muertos tal como te dije?». Y Gotami contestó: «Muy honrado señor, no hay casa en que se desconozca la muerte. Toda la humanidad está tocada por la muerte. Mi propio hijo ama­do está muerto. Pero ahora veo que quien nace debe morir. Todo pasa. No hay medicina para ello sino la aceptación. No hay más cura que el conocimiento. Ha terminado mi búsqueda de semillas de mostaza. Tú, Poseedor de las Diez Fuerzas, me has dado refugio. Gracias, Perfecto».

POEMA POR UN HIJO DIFUNTO




Por un tiempo,os prestare

un hijo Mio, dijo Dios,

Para que lo ameis mientras viva

y lo lloreis cuando muera.




Seran seis o siete semanas,

o treinta años, o quizas tres.



¿Quereis cuidarlo por Mi

hasta que lo llame de nuevo?


Os alegrara con su encanto

y aun si estancia es breve,

tendreis dulces recuerdos de el

que os aliviaran vuestra pena.




No quiero deciros cuanto tiempo se quedara

ya que todo en es esencialmente pasajero,

pero ahí abajo, se aprenden lecciones

que quiero que mi niño amado, aprenda.




Por sobre todo enseñadle

la preciosa leccion del amor y el cariño

ya que solo alla abajo, puede manifestarse tan gratamente

convertiros en maestros y alumnos del amor.




Y ahí, con vosotros en

ese hijo os presto, que es Mio

para que alcance muchas almas,

con las lecciones que envio.




Busque por todo el mundo

gente amorosa,

y, entre la multitud que camina por la vida,

os escogi a vosotros.




Dadle todo vuestro amor.



No creais que es labor vana

ni me odies cuando lo llame de regreso

cuando su tiempo alli llegue a su fin.




Cuando lo llame a mi lado, decid:

¡Señor hagase tu amorosa voluntad!

gracias por todas las alegrias de tu hijo

Aceptamos y comprendemos todos los riesgos de vivir.




Lo acogimos con ternura,

Lo quisimos en todo momento e instante

Y, por la felicidad que hemos vivido

Estaremos por siempre agradecidos.




Tu, amado Padre que vinistes a buscarlo

Antes de todo lo que pensamos.



Perdona nustra profunda afliccion

Y dannos sabiduria para entender este paso.

Taoly

Sanchezky

EN LA RECOLETA



Gracias al amigo Muadib por la foto.